sábado, 15 de abril de 2017

Autómatas

¿Qué pasa con la gente que se queda durmiendo en el bus? ¿Se la llevarán a un vertedero en un camión de basura? ¿Los tomarán en brazos y abrirán el cajón de los objetos perdidos para dejarlos allí hasta que alguien los reclame? ¿ Les cambiarán la ropa y llenarán de colafría sus cuerpo para que otra gente, que jamás se ha perdido en sueños de viajes intergalácticos, los vea y piense: esto es arte, esto es mercado, este es el ser humano que vive en las nubes? Le pasa a cualquiera, menos a esa gente que decide dormir cuatro horas diarias y son el ejemplo que nunca para, que nunca cierra los ojos, que despierta con la primera alarma que suena, cuando le tocan la bocina y hay que moverse un paso adelante.