miércoles, 28 de junio de 2017

La reina de la puntualidad

llega primera aunque
 tenga que
 despertar en la
 madrugada sin los
 pajaritos ni el
 sol probablemente no
 hay sol para
 ella siempre mirando el
 reloj tatuado entre sus
 dedos inquietos contando los
 momentos del
 día que
 son demasiados para el
castañeo de sus
 huesos de las
 escamas de su
 piel seca

seca

fría

congelada

detenida en el
 tiempo

esperando

llegando demasiado luego un
 tipo de
 sadomasoquismo