llega primera aunque
tenga que
despertar en la
madrugada sin los
pajaritos ni el
sol probablemente no
hay sol para
ella siempre mirando el
reloj tatuado entre sus
dedos inquietos contando los
momentos del
día que
son demasiados para el
castañeo de sus
huesos de las
escamas de su
piel seca
tenga que
despertar en la
madrugada sin los
pajaritos ni el
sol probablemente no
hay sol para
ella siempre mirando el
reloj tatuado entre sus
dedos inquietos contando los
momentos del
día que
son demasiados para el
castañeo de sus
huesos de las
escamas de su
piel seca
seca
fría
congelada
detenida en el
tiempo
esperando
llegando demasiado luego un
tipo de
sadomasoquismo