no
sé de
sé de
dónde viene esta
vez yo no
he invitado a
nadie así pero la
vi rogar con los
ojos vueltos al
cielo con las
manos en el
pecho entrelazadas como
amantes la
ansiedad me
entró como un
demonio me
dejó sin
respirar
tratando de
hacerme suya
dejándome hematomas en la
guata un
hormigueo innecesario casi como
si
se
me
si
se
me
hubiera dormido el
alma me
hace sentir vacía
sola triste ningun pensamiento me
abriga ni la
comida llena mi
espíritu ni la
canción vacía mis
penas ni me
sirve la
canción vacía mis
penas ni me
sirve la
pólvora para mi
propia explosión hipotética en el
futuro siempre tan
lejano