domingo, 9 de julio de 2017

Comer jabón

en
todos mis
delirios eróticos estoy sola

sola en la
casa que no
es de
nadie sola en el
mundo entero y el
único ojo sobre mí es el
mío y la
repugnancia de mi
cuerpo me
aprieta el
abdomen me
apaga entera pero me
sigo tocando

aprovechando el
sonido del
frío que se
mueve como una
bestia fantástica allá
afuera apareándose con los
árboles y
arracándole las
hojas en el
clímax me
pregunto si cuando
despierte me
dejarán sola y este
 sueño es
profético pienso en qué me
haré para
desayunar mientras me
busco el
nervio entre las 
piernas puede ser cualquier cosa si
estoy sola si me
dejaron con
llave no
hay pena en
este tipo de
soledad me
calienta esto de
encontrarme asquerosa

abierta entera en la
cama de
cincuenta años mirándome con
rabia los
 muslos hasta que me
sangran todas las
cicatrices hasta
verme el
cerebro tratando de
estrujar el
 placer hasta la
última gota hasta que no
 pueda más y
me duela y no
sienta nada

nada más que el
silencio y la
compañía de esa
sensación de
abandono y las
ganas de
comer jabón